Francia, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos: uno tras otro, los países occidentales elevan los niveles de alerta y el tono de una estrategia retórica con la que responder a la provocación de la violencia terrorista. Nos vemos convocados a una guerra contra Estado Islámico, o si se prefiere Daesh, cuya peligrosidad fue advertida demasiado tarde. El mal según el yihadismo. La filósofa italiana se pregunta qué distingue al terrorismo actual y sus guerreros, en los ataques de París, Kabul o Ankara.