Cuando se habla de Arabia Saudita lo primero que viene a la cabeza es petróleo, dinero y poder. También la apariencia de un país moderno gracias a sus lazos con Occidente. Sin embargo, el reino es uno de los más feroces regímenes de la actualidad, tal como podría ser Irán. La sharia -ley islámica que se aplica con rigurosidad en las naciones fundamentalistas- es feroz y guarda las convenciones sunitas de la vida diaria.