Muy pocos escritores han interpretado con acierto y sensibilidad los virajes y las reflexiones del intelectual judío en cuanto ciudadano de un país que, al tiempo que conoce deudas y recuerdos con y en el pasado, experimenta con entusiasmo los favores y los dilemas que el presente le ofrece. Saúl Bellow es uno de ellos. Sus múltiples relatos aluden, desde ángulos desiguales, al judío diaspórico; y recuérdese que una de sus obras – Ida y vuelta de Jerusalén – alude a Israel en particular.