El acto político se ha vestido de lenguaje jurídico. La denuncia promovida por el PIT-CNT y un conjunto de organizaciones contra el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel para países de habla hispana, Roni Kaplan, simula abrir un debate serio sobre derecho internacional, guerra y responsabilidad estatal. Pero carece de precisión: ofrece consignas. Busca la criminalización simbólica de un Estado a través de un rostro local.