Kazajistán decidió sumarse a los Acuerdos de Abraham, consolidando su acercamiento a Israel y a los países árabes moderados. Este paso, de alto valor diplomático, busca fortalecer la cooperación económica, tecnológica y de seguridad, además de proyectar a Kazajistán como un actor de diálogo y estabilidad en Asia Central. La adhesión reafirma el alcance global