Ninguna persona decente, en su sano juicio, puede sentir gusto por las guerras, que significan muertes (sobre todo de los inocentes), destrucciones, pérdidas, tragedias, angustias, etc. Sin embargo, la actual guerra entre las fuerzas conjuntas de EEUU e Israel contra la teocracia iraní, era inevitable. A lo largo de casi cinco décadas, el régimen de