Servicios de contrainteligencia israelí han desarticulado una incipiente red de espionaje en favor de Irán. El gobierno persa le pago u$s 150.000 a un comerciante jordano que negociaba con Israel, para empezar a infiltrarse entre fuentes de información de Israel. El comerciante detenido- había sido dotado de sofisticado material de escucha y filmación.