¿Un sello bíblico antiguo? ¿Una ciudad cananea de hace 5.000 años? ¿Una antigua iglesia bizantina? ¿Un martillo de hace catorce siglos? Todo eso, y más, se puede hallar en el radio de unos pocos kilómetros solamente en un país: Israel. Las actividades arqueológicas son intensas y constantes en el país, adonde es muy común encontrar equipos de expertos en historia antigua excavando en los lugares más insólitos. En su canal de YouTube, el Ministerio de Exteriores de Israel destacó en estos días cuatro de los más «increíbles» descubrimientos arqueológicos recientes.