Infobae El autor, Henryk Ross, se las dio a otro sobreviviente, que las atesoró toda su vida en secreto. La increíble historia de cómo llegaron a la colección permanente del Museo de Bellas Artes de Boston. Crédito foto: Henryk Ross, Colección Leon Sutton, Cortesía del Museo de Bellas Artes, MFA, de Boston Henryk Ross era