El año 2004, Córdoba y buena parte del mundo de la cultura celebraba el aniversario de la muerte del médico y filósofo judío Maimónides en 1204. Fue un paso hacia la recuperación histórica de grandes figuras del pensamiento judío hispánico. El mismo Maimónides tenía una figura admirada en la España de los judíos sefardíes: Abenezra de Tudela, matemático, filósofo, poeta y probablemente el inventor del cero. “Te animo a que leas y ocupes tu inteligencia solamente en los comentarios y escritos de Abraham Ibn Ezra”, escribiría el cordobés en una carta a su hijo.