Las pastas saladas forman parte de una antigua tradición culinaria sefardí. En la España y Portugal medievales, las empanadas de carne se tomaban en Shabat, después del plato de pescado. El relleno de carne entre dos capas de masa representaba la doble ración de maná que les fue dado a los hebreos en su peregrinación por el desierto del Sinaí. Los judíos españoles ya las llamaron empanadas, por tanto, la costumbre actual de comer empanadas de carne en Shabat proviene de la judería española. El Talmud babilónico menciona un plato de Shabat llamado pashtida, que es como una empanada de carne hecha con masa de levadura fermentada. El término pashtida también aparece en los manuscritos rabínicos españoles en los que claramente se indica que este plato formaba parte de su repertorio culinario.
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