El año 1492 dejó algunos de los más grandes acontecimientos históricos de la humanidad pero en el caso de los judíos sefardíes supuso el inicio de una tragedia que con el tiempo se convirtió en enriquecimiento, sobre todo, para el Imperio otomano donde se refugiaron.
Así lo expusieron un grupo de expertos en una mesa redonda celebrada en Roma por el Instituto Cervantes y el Centro de Cultura Judío en Roma.