Al traductor, escritor y periodista israelí Ioram Melcer le gusta decir , con una amplia sonrisa, que “Rayuela y yo cumplimos 50 este año”.Al presentarse recientemente la traducción al hebreo de la inolvidable novela del argentino Julio Cortázar, precisamente en el cincuentenario de la publicación de “Rayuela”,Ioram no puede menos que sentirse satisfecho . “Para un traductor, traducir esto es como escalar el Everest”, comenta entre orgulloso y aliviado por haber terminado el trabajo.