No es nada fácil un acercamiento técnico a uno de los templos más extraños y remotos construidos en el periodo colonial o virreinal hondureño, entre otras razones porque nos dijeron que era prohibido tomar fotografías en los interiores. Pero la devoción a la historia de nuestro país, y la propensión hacia las cosas raras, en proceso de abandono, saqueo y olvido, me impulsan a escribir, gratuitamente, auxiliado por la información brindada por el doctor Libny Rodrigo Ventura Lara.