La comunidad sefardí de Jerusalén celebra este 2017 su 750 cumpleaños, siglos de una relevante presencia en Tierra Santa que ha quedado reducida en los últimos doscientos años pero que mantiene viva su llama. Miles de judíos sefardíes en Jerusalén, que defienden del olvido su cultura ancestral, mantienen las recetas de cocina, las canciones, la literatura y el idioma que trajeron de la España que les expulsó en el siglo XV y se esfuerzan en documentar su historia.