La Organización Mundial de la Salud declaró en 1997, el 11 de abril, Día Mundial del Párkinson, coincidiendo con el aniversario de James Parkinson, neurólogo británico que en 1817 descubrió lo que en aquel tiempo llamó parálisis agitante y que hoy conocemos como enfermedad de Parkinson. Ahora, en Israel, un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv desarrolló una nueva fórmula que transforma las raíces de células extraídas de la médula ósea del propio paciente en células neurales productoras de dopamina, después de haber identificado las células con mayor potencial para cumplir esta función. Hasta el presente se logró aliviar los síntomas de Parkinson en modelos de laboratorio y existen buenas probabilidades que la investigación permita iniciar la realización de pruebas clínicas.