A su reconocido desempeño como centro de la vida familiar, las mujeres judías han ido sumando nuevas tareas en los más variados ámbitos. Y gracias a su talento, a su tenacidad y constancia, algunas de ellas alcanzaron uno de los galardones más prestigiosos: el premio Nobel.
Tal el caso de la Dra. Rosalyn Sussman Yalow (norteamericana), ganadora del Nobel en Fisiología y Medicina en 1977. De ella nos ocupamos en la presente nota.