Pese a sus limitaciones, Israel es un país pionero en materia de energías renovables, habiendo desarrollado exitosamente la energía de los vientos (eólica) y, sobre todo, la energía solar, ideal para aprovecharse en esa soleada zona desértica del Medio Oriente; algo que, pese a las posibilidades concretas, no se hace con amplitud hasta ahora en el mucho más grande altiplano boliviano por falta de decisiones políticas al efecto.