Hatzalah utiliza una aplicación de teléfono inteligente y una flota de “ambucycles” para ayudar a pacientes hasta que llegue la ambulancia. Como joven paramédico de una ambulancia en Jerusalén, Eli Beer se dio cuenta de que, quedando atrapado en el brutal tráfico urbano, a menudo llegaba demasiado tarde para ayudar. Así que organizó un grupo de paramédicos voluntarios, muchos a pie, listo para dejar todo y salir para salvar vidas en su vecindario.