Llama la atención que el sinfín de ataques que reciben los judíos en Israel y fuera de allí tenga tan escaso eco en la prensa española. Sin embargo, son innumerables y casi desde todos los frentes: el político, el económico y por supuesto el cultural, incluida aquí la cuestión religiosa. Y desde casi todas las ideologías, aunque en los últimos años sean especialmente notorios desde la extrema izquierda. Los que atacan a esta democracia olvidan que de acuerdo a The Economist Intelligence Unit, Israel es la trigésima democracia más sana del planeta, justo por detrás de Francia y por delante de Bélgica o Italia. Según The Freedom House, Israel es uno de los 86 Estados libres en el mundo, floreciente en lo económico, en lo tecnológico y en lo social.
Ver nota completa