En esta segunda y última entrega, intentaré resumir intensos días de reflexión, análisis y debates. Continuemos con la mente puesta en aquellas herramientas que debiéramos desarrollar en el mundo democrático, para frenar las políticas organizadas de fomento del odio, sea éste cual fuese y donde se expanda. La base del problema radica en cómo han evolucionado aquellos partidos portavoces del mayor nacionalismo chauvinista y xenófobo.