Actualmente, Israel está siendo agredido por la organización terrorista Hamás, que controla Gaza, y ya sus cohetes alcanzan las principales ciudades de Israel. Sin embargo, esta guerra no es solamente contra Israel. Se trata de una guerra contra Occidente, con una particularidad: el fin de Israel significaría que el islam fundamentalista habría ganado la batalla final para lograr el control del mundo, como vaticinó Huntington. Si puede conquistar Israel, puede conquistarlo todo.