Cuando se cumplen 50 años de su muerte, dos libros en Francia revelan el lado oscuro de la biografía de ese arquitecto. Una faceta terrible que hasta ahora había permanecido encerrada en algunos círculos intelectuales de París y que ahora dos libros recién publicados en Francia están sacado a la luz. A saber: era fascista, profundamente antisemita y admiraba a Hitler. Hasta el punto de que soñaba con que el Fuhrer pusiera orden en Europa y represaliase duramente a judíos y masones. «Un personaje de sueños totalitarios, de un cinismo de cemento armado», le define Xavier de Jarcy en su libro ‘Le Corbusier, un fascista francés’.