Ayer se cumplieron 23 años del ataque a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en la calle Pasteur 633, en la ciudad de Buenos Aires, el 18 de julio de 1994, que mató a 85 personas y dejó cientos de heridos. Con una nutrida presencia de representantes del Gobierno argentino, autoridades comunitarias y familiares de víctimas, el acto central comenzó a las 9:53, hora exacta de la explosión de la bomba. Sonó una sirena. Este año, el eslogan del acto fue «23 años de impunidad en la historia de todos».