El Gobierno se quejó al Líbano porque el ex canciller iraní Ali Akbar Velayati -quien tiene una orden de detención internacional de la Justicia argentina por el atentado contra la AMIA- viajó el fin de semana pasado a ese país sin ser detenido. Velayati ya había entrado y salido de Singapur y Malasia en julio del 2016 sin ningún problema, reveló Clarín el año pasado.