Polémica por el remate de objetos personales de Hitler
Adolf Hitler no fumaba, pero tenía una caja de plata con sus iniciales, la cruz esvástica y el águila tallados sobre el metal. Ahí guardaba cigarrillos que les convidaba a sus invitados. Esa pieza forma parte de un lote de objetos personales del dictador alemán que se subastarán a fina de octubre en “Hermann Histórica München”, una casa especializada en objetos históricos. Para poder participar de este polémico remate –que genera resistencia en algunas organizaciones de derechos humanos–, la casa Hermann exige como requisito que los interesados presenten un comprobante que acredite que los objetos solo serán usados con fines de investigación histórica.