Por Guilad Shalit

Israel acaba de liberar a un total de 1.027 palestinos a cambio del soldado israelí Guilad Shalit, quien fuese secuestrado por el grupo terrorista palestino Hamas en el año 2006. Quienes amamos la libertad, la vida y el respeto de los derechos humanos, entonces automáticamente nos llenamos de alegría por semejante noticia: el 18 de octubre de 2011 pasa a ser un ícono de la defensa de estos ya nombrados derechos inalienables e universales, demostrando que estos también pueden ser defendidos en realidades complejas y no solamente en teorías abstractas. Es que, como está escrito en el Talmud –una de las más importantes fuentes del judaísmo–, “quien salva una vida salva una humanidad entera”.

La primavera islamista

La famosa autodeterminación de los pueblos se da en clave islamista en Medio Oriente. Donde triunfó la primavera árabe, en Túnez, Egipto y Libia, los movimientos más adeptos a las leyes del islam están ganando terreno. Occidente, mientras tanto, observa atentamente. Los tunecinos votaron el fin de semana en las elecciones para la Asamblea Constituyente, las primeras de los 55 años que tiene el país. En Túnez, donde se inició la actual revolución popular árabe en enero pasado y que sacó del poder a Ben Alí, ganaron los islamistas del partido Nahda. El Partido Demócrata Progresista, uno de los más importantes del llamado «campo laico», ya reconoció la derrota en los comicios del domingo.

Gilad Shalit conoce las redes sociales y su camisa es furor

Gilad Shalit se readapta a la sociedad, a su país, luego de años de cautiverio. El soldado, recientemente liberado por Hamas, se reunió con allegados, conoció Facebook y Twitter, y su camisa es éxito de ventas en Israel. Shalit, recientemente liberado tras el canje de prisioneros entre Israel y Hamas, se readapta a su vida tras su reclusión, entre 2006 y 2011. Luego de su encuentro con familiares y amigos, éstos le han presentado las redes sociales Facebook y Twitter, ya sea para que se abra una cuenta personal o para que conozca estos medios tecnológicos que efectuaron un papel preponderante en los últimos años para su liberación.

Moral relativa y Moral absoluta

Hasta el siglo XIX se aceptaba que la ley moral es una, en todos los tiempos, lugares y circunstancias. Como decía Cicerón «no es una en Roma y una en Atenas, ni es distinta hoy de lo que será mañana», pero desde la mitad del siglo pasado, entre los más destacados teóricos de la moral se impuso la idea de la relatividad. Augusto Comte en su «Discurso sobre el Espíritu Positivo» (1844) escribió: «Lo esencial del nuevo espíritu filosófico lo constituye la necesidad de cambiar, sea donde fuere, lo absoluto por lo relativo. El mismo criterio sostuvieron John Stuart Mili (1806- 1882) Herbert Spencer (1820-1903), Carlos Darwin 11809-1882), Carlos Marx (1818-1883), F. Engels i 1820-1895) y casi todos los materialistas y positivistas.