La pervivencia del odio
El pasado mes de abril, en un partido de Liga entre el Girona y el Espanyol, apareció en la grada de la afición visitante un cartel en el que se veía a Ana Frank con una camiseta del Barça. En febrero, alguien pintarrajeó una frase en el monumento a las víctimas de Mauthausen de Almería en la que se leía: «Almería libre de judíos». Justo dos años antes, un grupo de alumnos impidió una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid sobre el programa educativo israelí en las guarderías a cargo del profesor Haim Eshach. Y unos meses antes apareció una estrella de David ahorcada en la fachada de la embajada de Israel en la capital. -¿El auge del antisemitismo en toda Europa se percibe también en España? -No creo que éste sea un país antisemita, pero sí hay importantes focos de antisemitismo. Y lo vemos cada día. Quién responde es María Royo, directora de comunicación de la Federación de Comunidades Judías de España.