La nueva cara

Uriel Trocki recuerda el Palacio Peñarol y las finales de la Liga Uruguaya de Básquetbol 2007-2008. Llevaba banderas para alentar a su equipo, Hebraica Macabi, club al que defendía siendo un niño. Las vueltas de la vida lo trajeron de regreso a Uruguay como un basquetbolista fuerte, con proyección y formado en el ascenso de Israel. Trocki se fue de Uruguay a los 13 años y junto a su familia se instaló en Kfar Saba, una ciudad de Israel de 120 mil habitantes ubicada a 20 minutos de Tel Aviv. Ahora tiene 22 años. Mide 2,01 metros y juega tanto de ala-pívot como de pívot.

La luz de Eva

Se llamaba Eva Mozes Kor, y con su hermana gemela, Miriam, había na­cido, hacía 85 años, en una aldea llamada Port, en Rumanía. Pertenecía a la única familia judía del pueblo, y en 1944 fue trasladada al gueto de Simleu Silvaniei, para después ser deportada a Auschwitz. Sus padres y dos hermanas de 12 y 14 años fueron llevadas directamente a las cámaras de gas (“en 40 minutos los vi desaparecer”), pero Eva y Miriam fueron escogidas por Mengele para someterlas a sus terroríficos experimentos. Hace unos días, el corazón de esta mujer extraordinaria se apagó en Cracovia, cuando estaba en un viaje de memoria a Auschwitz. Eva Mozes moría al lado del campo donde había sufrido el horror más inimaginable, y donde había vencido a la muerte.

La mancha tenaz

Pintadas antisemitas, mofas a víctimas del Holocausto, prejuicios que relacionan a los judíos con poder, conspiración y dinero, expresiones como “perro judío” o “judiada” e intentos de discriminación hacia Israel y sus habitantes… Todo esto sucede en la España de hoy; y sucede dentro de un entorno europeo donde la sombra negra del antisemitismo continúa sobrevolando el Viejo Continente, y eso que la comunidad judía apenas supone el 0,1% de la población. El caso de España es singular, pues durante 500 años no ha habido presencia de judíos, pero sí han pervivido estereotipos y fuertes prejuicios contra esta comunidad.

25 años de impunidad

El próximo 18 de julio, se conmemora el 25º aniversario del atentado a la AMIA. Para Julián Schvindlerman, este nuevo aniversario de impunidad puede explicarse en el escenario político de Argentina. Por memoria, por verdad y por justicia, por el descanso en paz de los 85 asesinados, que se identifique y juzgue a los culpables.