Uno de los aspectos más inquietantes del discurso palestino es la negativa a admitir la presencia histórica de los judíos en el Israel bíblico. En un artículo publicado recientemente en Middle East Quarterly, Alexander Joffe le recuerda a los lectores cómo el líder palestino Yassir Arafat una vez “célebremente le dijo al entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, que no había ningún templo judío en Jerusalén, haciendo que el habitualmente imperturbable Clinton estuviese a punto de estallar”. Joffe continúa: “Las negaciones en lo concerniente a la conexión judía histórica con la Tierra de Israel en general, y negaciones categóricas acerca de que los judíos constituyen una nación son frecuentemente escuchadas en boca de los líderes palestinos, intelectuales y otros”.