¿Quiénes son los negacionistas?

El negacionismo es una corriente política que niega la existencia del holocausto judío. Para ella, el genocidio “practicado por la Alemania nazi contra los judíos y los gitanos no existió, sino que es producto del mito, de la fabulación, del fraude”.

Antisemitismo en el infierno argentino

Entre 1955 y 1960, en un turbio barrio de Buenos Aires, unos niños de no más de 12 años acostumbraban a esperar a otros que salían de un club deportivo y social llamado Macabi. Los que esperaban eran argentinos no judíos. Y los que salían del recinto, argentinos judíos. El ritual vespertino consistía en infligir, unos, sistemáticamente, la misma humillación a los otros. Escupitajos, zancadillas e insultos del tipo: moishes de mierda.

El delito de negar

El Poder Ejecutivo del Perú ha remitido al Congreso un proyecto de ley que busca penalizar a quienes nieguen que Sendero Luminoso o el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) cometieron actos de terrorismo. Se quiere sancionar el negacionismo, delito configurado en muchos países. El principio nació con el objeto de castigar a los que negaban el Holocausto practicado por los nazis contra los judíos. Hay quienes, como el alemán Horst Mahler, sostienen que el holocausto no existió nunca. Hay, por supuesto, miles de testimonios de víctimas que indican que sí hubo matanzas en masa de judíos, hornos crematorios, torturas que conducían a la muerte.

Israel recuerda a los judíos que lucharon en las Brigadas Internacionales

A sus 93 años, a Tove Shlosberg aún le destellan los ojos cuando habla de su marido Shmuel y de su muerte en el que para muchos es uno de los frentes más olvidados de la Guerra Civil española, el de Extremadura. En 1937 ambos eran ciudadanos judíos de la Palestina del Mandato Británico, comunistas por convicción y se acababan de casar por un vínculo más poderoso que el establecido por la ordinaria relación contractual: sus sólidos ideales antifascistas y sus ansías de cambiar el mundo. “Queríamos demostrar que no se podía permitir que Hitler, Mussolini y Franco lo conquistaran todo. Éramos tan jóvenes…”, cuenta nostálgica esta vitalista nonagenaria.