Academia del Judeoespañol

La Real Academia Española aprobó ayer en el pleno por unanimidad los estatutos de la Academia del Judeoespañol. Con este movimiento se completan los trámites para la creación de dicha entidad en Jerusalén, que está consagrada a la lengua que los judíos se llevaron consigo tras su expulsión de España en 1492. Esta Academia, la número 24, completa así el objetivo de «cubrir todo el espectro de la hispanidad», tal y como afirmó en su día Darío Villanueva. El que fuera director de la RAE fue un gran impulsor de este proyecto, calificado como una decisión trascendente para la cultura que enmienda un error histórico.

La música klezmer en las bodas judías.

“En los pueblos de Europa Oriental del siglo XIX y comienzos del siglo XX, antes de la revolución comunista, para una boda se contrataban klezmorim, (músicos folklóricos) por varios días. La paga ofrecida no era mucha; alojamiento regular, buena comida y algún dinerito. Lo que dejaba ganancia a los músicos no figuraba en el contrato: eran las propinas que los presentes les daban, cuando llegado el momento culminante del baile, justo ahí, los músicos daban por terminada su tarea y ponían a un lado sus instrumentos. A partir de entonces, una hora, dos horas más, los bailarines querían más música y tenían que dar propina a la orquesta para conseguirla.”

La vida en el Irak de Saddam

Cuando Ceen Gabbai discutió con su maestra de primer grado en una escuela de Irak, sobre el conflicto palestino-israelí, no se dio cuenta del gran riesgo que corría. Era el año 2000 y los estudiantes de todo el mundo tenían fuertes opiniones sobre la Segunda Intifada, un brote de violencia que se cobró miles de vidas y que comenzó en septiembre de ese año. Pero la situación de Gabbai era diferente: era una de las pocas estudiantes judías en el Irak de Saddam Hussein. Defender a Israel en una escuela primaria de Bagdad no era una medida aconsejable.

Contrarios a la normalización

Si saludar a un judío en sus vacaciones, limpiar la playa con un israelí o trabajar en Israel es considerado por muchos árabes como un «crimen», ¿Cuál será el destino de cualquier árabe que haga las paces con Israel? Quienes piden boicots a Israel, y amenazan e incitan a su pueblo contra cualquier árabe que se atreva a recibir a un judío o enviarle saludos, también se oponen enfáticamente a la paz con Israel. Para ellos, hacer las paces con la «entidad sionista» se considera un acto de traición.