El judaísmo de Star Trek

Quizá la serie de culto más famosa de todas es Star Trek (Viaje a las estrellas), cuya primera temporada se emitió entre 1966 y 1969. Su creador, Gene Roddenberry, no era judío, pero sí lo fueron sus primeros co-guionistas, Bob Justman y Herbert Solow, quienes aportaron mucho del enfoque y filosofía del programa. Los principales personajes en el puente del Enterprise fueron interpretados por actores judíos: William Shatner (capitán Kirk) y Leonard Nimoy (primer oficial Spock). También eran judíos Walter Koenig (navegante Pavel Chejov) y Brent Spiner (el humanoide “Data” de la segunda serie de Star Trek, producida décadas más tarde).

Innovación médica

El hospital Sheba de Ramat Gan inauguró recientemente un hub de innovación con el objetivo de ayudar a fomentar start-ups que estén creando tecnologías avanzadas en el campo de la medicina. El centro llamado ARC, siglas que indican «Acelerar, Rediseñar, Colaborar», es un lugar ideal para que start-ups del mundo de la medicina y empresas multinacionales puedan trabajar junto al staff del hospital y de esta forma identificar posibles oportunidades de innovación en el campo de la medicina.

«Emergencia nazi”

Dresde, la capital de Sajonia, ha sido vista durante mucho tiempo como un bastión de la extrema derecha. De hecho es el lugar de nacimiento del movimiento antiislam conocido como Pegida, (Patrióticos europeos contra la islamización de Occidente). Los concejales de la ciudad, que es candidata a ser la Capital Europea de la Cultura de 2025, han aprobado una resolución de forma mayoritaria en la que se afirma que «ideas y acciones antidemocráticas, antipluralistas, misántropas y de extrema derecha, incluyendo la violencia, se suceden en Dresde cada vez más frecuentemente a plena luz del día».

Encuentro con Dina

Cuando era adolescente, Melpomeni Dina, de 92 años, escondió, alimentó y protegió a una familia en su pequeña casa cerca de Salónica, Grecia. Ellos y sus docenas de descendientes la homenajearon por su valiente accionar. Uno por uno, los 40 descendientes de los hermanos israelíes se inclinaron y abrazaron a la anciana griega a la que deben su existencia, mientras ella permanecía en su silla de ruedas y se secaba las lágrimas que corrían por su rostro. Mientras tomaba las manos de aquellos que escondió, alimentó y protegió cuando era adolescente hace más de 75 años, dijo que ahora podía «morir en paz».