Hamás y las muñecas rusas

Las famosas matrioskas o muñecas rusas de madera pintada, una preciosidad de brillantes colores de la artesanía eslava, constituyen una metáfora de muchas cosas, la principal de las cuales es que detrás de una figura hay otra más pequeña, y luego otra, y otra más exactamente igual a la primera. Lo mismo ocurre con Hamás, una terrible muñeca de tamaño medio que pulsa debajo del yahadismo mundial y se le parece mucho cuando no es idéntica.

La cultura del odio

Israel, un estado en el que la respuesta militar se consuma, desde el primer día de su existencia, como consecuencia de un reflejo vital de supervivencia, cayó una vez más en la trampa que le tendió Hamas. Dicen por acá los que vieron esta película en vivo una y otra vez, entre quienes se incluyen escritores y pensadores históricamente enfrentados a Netanyahu, intelectuales ligados a movimientos pacifistas, hombres y mujeres leídos, racionales, que Hamas jugó a la ruleta rusa adrede.

“Por los túneles que yo vi, planeaban atentados masivos contra Israel”

El Sargento O., de 21 años, cuyo nombre completo y su rostro no pueden ser revelados dado que es parte de una unidad élite dentro del Cuerpo de Paracaidistas de las Fuerzas de Defensa de Israel, siente una mezcla de alivio y orgullo. Desde el hospital Hadassah de Jerusalem en el que estaba internado por la herida que sufrió en la espalda en un enfrentamiento con Hamas en la Franja de Gaza, nos cuenta sobre su vivencia en la zona sur, en Khan Yunes, donde está seguro que su trabajo y el de sus compañeros, frustró a tiempo atentados de gran envergadura contra la población civil de Israel.