La violencia de Hamas impide hablar de paz
La semana pasada, en la ciudad Santa de Jerusalén, un fanático joven palestino, de apenas 23 años, Abdul Rahman Shloudi, atropelló con el automóvil que conducía a un grupo de personas que, distraídas, esperaban subir o acababan de bajar de un tranvía. Entre las víctimas inocentes del cobarde atentado murió lamentablemente una niña de tan sólo tres meses. Otras ocho personas quedaron heridas.