La ambivalencia occidental y árabe, caldo de cultivo de la Jihad
El presidente Obama fue criticado por no haber asistido a la gigantesca marcha antiterrorista del domingo en París. Esas críticas fueron acertadas. Pero es típico de la política estadounidense actual que nos enfoquemos en eso y no en lo que realmente haría que el mundo sintiera que finalmente estamos enfrentando en serio la amenaza terrorista. Y eso no sería una marcha que Obama ayude a liderar, sino una en la que no tenga nada que ver. Sería una marcha de un millón de personas contra el jihadismo, pero en el mundo árabe musulmán, organizada por árabes y musulmanes, y destinada a árabes y musulmanes.