Hamás impone el terror sobre los habitantes de la Franja de Gaza: la paciencia de la ONU comienza a agotarse

22/Jul/2026

Maariv (traducido por Hatzad Hasheni)

 

 

Palestinos hablaron con el periódico británico The Telegraph y revelaron la realidad en la Franja de Gaza: Hamás se apodera de centros de la ONU, de puntos de distribución de alimentos y de envíos de ayuda, con el fin de sembrar el terror entre la población y enriquecerse a su costa.

 

Hamás continúa sembrando el terror entre los habitantes de la Franja de Gaza, incluso en los centros de distribución de alimentos de la ONU

 

Así lo informó The Telegraph. El periódico británico publicó conversaciones con palestinos, quienes relataron los hechos bajo condición de anonimato para evitar represalias por parte de la organización terrorista. Según ellos, Hamás tomó el control de los centros de ayuda de la ONU para seguir gobernando a la población con mano dura.

 

Según los testimonios, en los últimos días grupos de terroristas irrumpieron en puntos de distribución de alimentos y en refugios para desplazados. En un incidente ocurrido a comienzos de esta semana, hombres armados irrumpieron en un refugio para ancianos, dispararon al aire y luego exigieron que se les pagara una compensación por las balas que habían disparado.

 

Los residentes que hablaron con The Telegraph afirmaron que Hamás ha perfeccionado su capacidad para apoderarse de los envíos de ayuda con el fin de introducir mercancías de contrabando en la Franja y enriquecerse.

 

Uno de ellos declaró: “Existe un patrón de contrabando de cigarrillos, teléfonos móviles, tabaco y otras mercancías dentro de los camiones, incluidos los pertenecientes a organizaciones internacionales de alimentos y a comerciantes privados. Aunque el método exacto para ocultarlos sigue sin estar claro, se estima que estos artículos son introducidos en los cargamentos en los depósitos de los países de origen, y que los comerciantes sobornan a funcionarios para incluir mercancías prohibidas durante el proceso de embalaje.”

 

Según esta fuente, estas actividades ilegales generan enormes ganancias para todos los involucrados.

 

Equipamiento incautado en intentos de contrabando hacia la Franja de Gaza

 

La semana pasada, la ONU se vio obligada a suspender sus actividades en Jabalia, en el norte de la Franja, después de que hombres armados irrumpieran en sus instalaciones. También ingresaron en un almacén del Programa Mundial de Alimentos y agredieron a dos conductores de camiones.

 

Posteriormente, la ONU publicó una declaración poco habitual en la que señaló directamente a Hamás como responsable.

 

En una dura condena, el Dr. Ramiz Alakbarov, vicecoordinador especial para el Proceso de Paz en Oriente Medio, denunció: “Un patrón cada vez más peligroso de intimidación, violencia e interrupciones, incluidos intentos de contrabando, ataques y abuso de las operaciones humanitarias.”

 

La ONU no suele ahorrar críticas contra Israel en todo lo relacionado con la Franja de Gaza, mientras que normalmente es más moderada en sus críticas hacia Hamás, entre otras razones porque depende de la cooperación de la organización terrorista sobre el terreno para llevar a cabo su labor humanitaria. Sin embargo, la declaración del Dr. Alakbarov indica que la paciencia dentro de la ONU se está agotando.

 

Como se recordó, nuestro corresponsal militar Avi Ashkenazi informó que la organización terrorista vuelve a mostrar signos de control gubernamental sobre el terreno: los funcionarios de la administración reciben sus salarios mediante transferencias bancarias, el reclutamiento de terroristas se encuentra en su punto máximo y también aumentan los intentos de contrabando a través de los pasos fronterizos.

 

Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Hamás utiliza a civiles que salen de la Franja para introducir mercancías de contrabando hacia Gaza.

 

Según una fuente de seguridad, en el marco del acuerdo de alto el fuego, hasta el momento han salido coordinadamente hacia Egipto, a través del paso de Rafah y con la participación de Israel, Egipto y la Unión Europea, aproximadamente 4.500 residentes. Paralelamente, unos 4.200 residentes regresaron a Gaza por el mismo paso.

 

Durante los últimos meses se detectaron intentos de introducir mercancías de contrabando y equipaje no autorizado, especialmente cigarrillos, tabaco y pipas de agua (narguiles), además de diversos dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, tarjetas SIM, memorias USB, cargadores portátiles y otros artículos.

 

Frustrado un intento de introducir miles de cigarrillos ocultos dentro de piñas hacia Gaza

 

También se informó que hace aproximadamente dos semanas fue frustrado, en el paso de Lakhish, un intento inusual de introducir de contrabando a la Franja de Gaza miles de cigarrillos escondidos dentro de cientos de piñas.

 

El contrabando fue detectado por el sistema de inspección de seguridad de la Autoridad de Pasos Fronterizos Terrestres del Ministerio de Defensa, cuyos agentes entregaron los hallazgos a representantes de la Administración de Coordinación y Enlace de Judea.

 

El camión transportaba un cargamento adquirido por una empresa israelí. Había sido autorizado dentro del mecanismo de ingreso de ayuda por el sector privado y estaba destinado a llegar al paso de Kerem Shalom como parte de la ayuda humanitaria.

 

El camión, junto con toda su carga, fue confiscado y entregado para su tratamiento a las autoridades aduaneras y a los demás organismos competentes.

 

Uno de los residentes de la Franja relató a The Telegraph un incidente ocurrido el lunes en un refugio del norte de Gaza, donde un grupo de hombres armados identificados con Hamás merodeaba por las inmediaciones del centro.

 

“Varios jóvenes se acercaron a ellos y les pidieron que se alejaran del refugio, subrayando que el lugar albergaba a mujeres desplazadas, niños y ancianos, y que la presencia de personas armadas podía convertirlo en un objetivo. El grupo se fue, pero regresó con un número mucho mayor de hombres. Irrumpieron en el refugio y abrieron fuego, provocando pánico y terror entre las mujeres y los niños, y luego procedieron a detener a varias personas.”

 

La fuente añadió que, posteriormente, Hamás se negó a liberar a los detenidos hasta que se le pagara una suma de aproximadamente 24.500 shekels como compensación por la munición que habían disparado.