34 años del primer gran atentado terrorista en Argentina

17/Mar/2026

Por Adrián Epstein, de CCIU

 

 

El 17 de marzo de 1992 fue una de las fechas más trágicas de la historia argentina. Ese día, un atentado terrorista destruyó la sede de la Embajada de Israel en la ciudad de Buenos Aires, provocando la muerte de 29 personas y dejando más de 240 heridos. A 34 años de la tragedia, el ataque sigue siendo recordado como el primer gran atentado del terrorismo internacional en suelo argentino, que aún espera justicia.

 

La explosión ocurrió alrededor de las 14:45 del 17 de marzo de 1992, cuando una camioneta cargada con explosivos se estrelló contra el edificio de la embajada, ubicado en la calle Arroyo. La detonación destruyó completamente la sede diplomática y el consulado, y provocó graves daños en los edificios vecinos, incluyendo una iglesia, una escuela y un hogar de ancianos.

 

El atentado dejó un saldo de 29 muertos y 242 heridos, además de decenas de familias afectadas y una ciudad conmocionada. Entre las víctimas del atentado había también un ciudadano uruguayo, el sanducero Miguel Ángel Lancieri. Con ese ataque, Argentina entró abruptamente en el mapa del terrorismo internacional, marcando un antes y un después en materia de seguridad y política exterior.

 

Las investigaciones posteriores determinaron que el ataque fue perpetrado mediante un coche bomba conducido por un atacante suicida. Con el paso de los años, diversas investigaciones y fallos judiciales señalaron a la organización Hezbollah como responsable del atentado, con apoyo logístico y financiero proveniente de Irán.

 

A pesar de estas conclusiones, más de tres décadas después el atentado continúa impune y ningún responsable ha sido condenado en la Argentina. La causa permanece abierta y sigue siendo uno de los principales símbolos de la lucha contra la impunidad en el país.

 

El lugar donde se encontraba la embajada fue transformado en la Plaza Embajada de Israel, un espacio dedicado al recuerdo de las víctimas. Allí se conservan restos del antiguo edificio y se plantaron árboles en homenaje a cada una de las personas asesinadas.

 

Cada 17 de marzo se realiza un acto conmemorativo en ese sitio, donde familiares, sobrevivientes, autoridades y representantes de la comunidad judía renuevan el reclamo de memoria y justicia.

 

El atentado contra la Embajada de Israel fue el primero de dos grandes ataques terroristas que sacudieron a la Argentina en la década de 1990. Dos años después, en 1994, un coche bomba destruyó la sede de la AMIA, causando 85 muertos y cientos de heridos.