Arthur Ashkin, Gérard Mourou y Donna
Strickland han recibido el Premio Nobel de Física 2018 «por sus
invenciones revolucionarias en el campo de la física láser»; Strickland es
la tercera mujer que gana el Premio Nobel de Física
El norteamericano Arthur Ashkin (1922), el
francés Gérard Mourou (1944) y la canadiense Donna Strickland (1959) han
recibido el Premio Nobel de Física de 2018 “por sus invenciones revolucionarias
en el campo de la física láser”, según acaba de anunciar la Real Academia de
las Ciencias de Suecia, en Estocolmo. Una mitad del galardón es para Arthur
Ashkin “por las pinzas ópticas y su aplicación en los sistemas biológicos” y la
otra mitad es para Gérard Mourou y Donna Strickland “por su método de generar
pulsos ópticos ultracortos de alta intensidad”. Strickland es la tercera mujer
que gana el Premio Nobel de Física, tras conseguirlo Marie Curie en 1903 y
Maria Goeppert-Mayer en 1963, ambas nacidas en la actual Polonia. Tres
norteamericanos (Rainer Weiss, Barry C. Barish y Kip S. Thorne) ganaron el
Premio Nobel de Física de 2017 “por sus decisivas contribuciones al detector
LIGO y a la observación de las ondas gravitacionales”.
Arthur Ashkin, de 96 años de edad, inventó
unas pinzas ópticas que, con sus dedos de rayos láser, agarran partículas,
átomos, virus y otras células vivas. “Con esta nueva herramienta Ashkin realizó
un viejo sueño de la ciencia ficción: mover objetos físicos usando la presión
de radiación de la luz. Consiguió que la luz láser empujara partículas pequeñas
hacia el centro del haz de luz y las retuviera ahí. Las pinzas ópticas habían
sido inventadas”, explica la Real Academia de las Ciencias de Suecia en un
comunicado. En 1987, Ashkin utilizó las pinzas para capturar bacterias vivas
sin dañarlas, lo que supuso un gran avance científico.
Gérard Mourou y Donna Strickland allanaron
el camino hacia los pulsos de láser más cortos e intensos creados por la
humanidad; tuvieron éxito al crear pulsos de láser ultracortos de alta
intensidad sin destruir el material amplificado. Si un pulso se comprime a
tiempo y se vuelve más corto, entonces más luz se amontona a la vez en el mismo
espacio pequeño; la intensidad del pulso se incrementa espectacularmente. La
nueva técnica inventada por Strickland y Mourou, denominada amplificación de
pulso gorjeado (chirped pulse amplification), pronto se volvió habitual en los
posteriores láseres de alta intensidad. Se aplica, entre otras cosas, en las
cirugías correctoras oculares.
El científico judío Arthur Ashkin recibe el Premio Nobel de Física 2018
03/Oct/2018
Diario Judío - por Alec Forssmann