Israel: un viaje al tránsito del futuro

06/Dic/2017

La Nación, Por Gastón Roitberg

Israel: un viaje al tránsito del futuro

Nación start-up, país high tech o centro de
innovación y emprendedorismo. Cualquiera de los tres ADN refleja con orgullo el
perfil de país que construye Israel hace ya varias décadas. Más de 5000
proyectos ven la luz en el mayor ecosistema de nuevas empresas del mundo
después del de Estados Unidos. Por ejemplo, Tel Aviv -la segunda población del
país, capital financiera y centro turístico- está ubicada en el quinto lugar
entre las urbes más emprendedoras, solo superada por el conglomerado
norteamericano que agrupa Silicon Valley, Nueva York, Boston y Los Angeles.
Desde 2011, en Tierra Santa el gobierno
nacional, a través de más de diez ministerios, empresas y universidades,
trabajan en equipo para ofrecer soluciones que integran energías alternativas y
opciones de movilidad inteligente que protegen el medio ambiente y la vida
humana. La iniciativa israelí involucra a más de 450 compañías, 200 grupos de
investigación y cientos de emprendedores.
La industria automotriz, como muchas otras,
asiste a grandes fenómenos disruptivos. En particular, el surgimiento de
vehículos impulsados por energías alternativas como la electricidad, autónomos
e inteligentes, modifican los modelos de negocios existentes y promueven el
surgimiento de nuevos actores que interactúan con los grandes jugadores como
GM, VW, Daimler, Ford y Renault-Nissan, entre otros. Y es en Israel donde se
detecta de inmediato este proceso de transformación.
Hay una primera impresión del impacto de la
tecnología de movilidad en ese país: cualquier turista que sale del aeropuerto
internacional Ben Gurión de Tel Aviv con rumbo a un hotel o alguna excursión
nota que los vehículos tienen incorporados sensores que señalan la proximidad
con otros autos o camiones, cambios abruptos de carril y otras incidencias
típicas de la conducción urbana y suburbana. Además, se suma un detalle del
mundo analógico: desde hace unos años se votó por ley la obligatoriedad del uso
de patentes de color amarillo en los automóviles, porque es la tonalidad que
favorece la vista humana en todos los momentos del día.
La fórmula
¿Cómo hizo un país de apenas 8.500.000
habitantes y con una superficie equivalente a la provincia de Tucumán para
convertirse en uno de los centros tecnológicos de vanguardia en el mundo? Jon
Medved, CEO y fundador de OurCrowd, una de las mayores plataformas de
financiamiento de proyectos, arriesga una explicación: «Estamos apostando
a inversiones de impacto, es decir aquellas que generan un cambio tangible en
la vida de las personas. En el caso particular de los autos, van a ser cada vez
computadoras conectadas y autónomas y la verdadera innovación no va a estar
dentro de las fábricas tradicionales sino en las compañías de tecnología. Ahí
está la fortaleza de Israel, donde la disrupción tecnológica se encuentra en
ebullición».
Medved menciona también el papel central que
tiene la universidad para el desarrollo de nuevos prototipos y patentes que
luego van a viajar a la mayoría de los proyectos. Por ejemplo, Yissum, una
empresa de transferencia de tecnología dependiente de la Universidad Hebrea de
Jeresulén -casa de estudio fundada en 1925 por Einstein, Freud, Buber y
Weizmann, con siete premios Nobel en sus vitrinas- es desde 1964 un puente que
conecta la investigación científica con los proyectos más relevantes en materia
de impresión 3D, nanotecnología, ciberseguridad, bioingeniería, humanidades,
ciencias animales, química, medio ambiente y agricultura. Para su CIO, Tamir
Huberman, representan el nexo entre el mundo académico y el ecosistema de los
negocios, el vínculo entre las oportunidades comerciales y la innovación
académica.
Alguno de los inventos que nacieron en
HUStart, el centro de emprendedorismo de la universidad, son: el tomate
reciclado, drogas para combatir el cáncer y el Alzheimer, Mobileye (la start-up
de movilidad inteligente estrella del momento, hoy en manos de Intel), una
plataforma de e-learning para aprender las sagradas escrituras y la impresión
en el café (Ripples), entre otros. ¿Cómo es el sistema de transferencia?
Mobileye, por ejemplo, le da a Yissum parte de sus regalías por ser los dueños
de la idea original y la patente.
Waze, la app de tránsito más utilizada
Otra de las empresas de origen israelí
-comprada por Google en 2013- es una de las apps de tránsito más utilizadas por
los argentinos: Waze. Fej Shmuelevitz, vicepresidente de Comunidad y
Operaciones, recibe un grupo de periodistas de nueve países en las oficinas
centrales de la compañía en Tel Aviv, la capital financiera del país. La larga
cabellera del ejecutivo guarda sintonía con el nombre de la sala de reunión
(Lennon), adornada con afiches y recuerdos de la primera época hippie del
beatle.
El ingeniero dice que el secreto de Waze es la
combinación de la información que brindan los conductores sobre su experiencia
de manejo con una plataforma tecnológica que ordena de manera inteligente esa
data social. «Somos la Wikipedia de los conductores», define con
precisión de acupunturista. Es tal el nivel de avance de sus proyectos, que los
mapas publicados en la app muchas veces están listos antes de que se terminen
la construcción de las nuevas trazas. «Son los mismos usuarios los que
reportan incidentes en tiempo real, editan los mapas, ponen los nombres de las
calles o agregan la localización de estacionamientos», cuenta el
ejecutivo, que muestra con orgullo las fotos de sus «wazers»,
integrantes de la comunidad de simpatizantes de la aplicación, beta testers que
se reúnen regularmente en diferentes ciudades junto con mentores que enseñan a
utilizar el servicio.
¿Cuáles serán los planes de Waze para los
próximos meses? Por un lado, conectarse de manera más intensa con los
municipios para mejorar los servicios de cartografía y sumar información sobre
grandes eventos que transforman el tránsito de cada localidad como
manifestaciones, maratones, carreras, etc. Por otro lado, el fenómeno del
carpooling es otra de las prioridades a través de Waze Carpool, un nuevo
producto que vincula a las personas que van de la casa al trabajo para
contribuir a la reducción del tráfico y los costos de transporte. Es un avance
decisivo en el desarrollo de los autos autónomos: reunir gente que va por la
misma ruta y transportarla con un vehículo seguro, ecológico e inteligente.
A pocas cuadras de distancia de Waze, otra
aplicación llamada Moovit promete concentrar toda la información del transporte
público, perfeccionada por los usuarios de 142 países, incluido la Argentina.
Recolectan data de los usuarios, terceras partes y oficial. Cuentan con 90
millones de suscriptores en 79 países y 43 idiomas. Cada 16 horas suman una
nueva ciudad al repositorio de datos, a través del aporte de 200.000 editores
que trabajan en tiempo real.
El origen del futuro
Rodeada de murallas, la ciudad vieja de
Jerusalén, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, está
dividida en cuatro barrios: judío, armenio, cristiano y musulmán. Lugares
históricos como la Iglesia del Santo Sepulcro, el Muro Occidental y el Domo de
la Roca en el Monte del Templo, la Ciudad de David, el Monte Sion y el Monte de
los Olivos muestran los restos de la cuna de la civilización, que es también el
origen del futuro. A una hora de allí, sobre la costa del Mediterráneo, Tel
Aviv, conocida como la «Colina de la Primavera» y fundada en 1909, es
el centro económico y cultural del país que muestra con orgullo sus proyectos
digitales. Con más de 14 kilómetros de playas de arena blanca en la costa
mediterránea, cierra el círculo con la historia a través de la antigua ciudad
de Yafo (Jaffa), que con más de 3000 años de antigüedad reúne buena cantidad de
historias bíblicas en sus casas de piedra, hoy reconvertidas en galerías de
arte y restaurantes.
¿Por qué un país sin industria automotriz se
hizo líder en la materia movilidad? La respuesta es la confluencia de ciertas
tecnologías y el trabajo en conjunto del gobierno, las empresas y las
universidades para facilitar el desarrollo de proyectos. De 2013 a 2016, los
start-up de movilidad inteligente (smart mobility) crecieron de 80 a 500. En
enero de 2017, el gobierno israelí tomó una decisión clave al crear por ley la
Iniciativa de Energías Renovables y Movilidad Inteligente, un grupo de trabajo
multidisciplinario que promueve el desarrollo de una red nacional como más de
300 grupos de investigación, 30 pruebas piloto, 550 start-up y 90 millones de
dólares de inversión.
Las empresas automotrices también son parte
del ecosistema. Peter Harris, de Volkswagen -una de las empresas en camino de
contar con un campus de innovación en Israel-, arriesga que en 2030 todos los
autos del mundo tendrán la opción de ser eléctricos, y por esa razón las
empresas tienen que ser cada vez más integradoras de software, hardware y
servicios: «En nuestra vida pasamos unas 37.000 horas dentro del auto y
por eso es fundamental pensar en soluciones que mejoren nuestra experiencia
cotidiana, el auto tiene que ser parte de la Internet de las cosas», dice
Harris, y cuenta que desarrollaron una llave que permitirá pedir por el
vehículo con un solo botón. Otros jugadores como la española Seat, también
presentes en el mercado israelí, buscan resolver dos problemas por ahora
irresolubles en los autos eléctricos: las estaciones y el tiempo de carga.
«Cuando alguien compra algo nuevo, espera que sea mejor que la experiencia
anterior», dice el CEO Luca de Meo, y reconoce: «Por ahora, no es posible
que la carga de un auto sea tan satisfactoria en tiempo y experiencia como el
paso por la estación de servicio tradicional».
Autoridad en innovación
Gil Shaki tiene 42 años y es la máxima
autoridad de innovación de Israel. Afirma que el ecosistema de innovación nacional
es la mayor inversión con relación al porcentaje del PBI de un país detrás de
Corea del Sur.
En los últimos 40 años, el ente gubernamental
promueve los acuerdos entre los sectores público y privado. Al que está
interesado en instalar una start-up en Israel lo ayudan con infraestructura,
comparten el riesgo y lo orientan a que tenga objetivos de interés social. Si
al proyecto le va bien, no obtienen ingresos, son exclusivamente un puente.
Entre sus principales misiones están la
promoción de planes de infraestructura tecnológica, investigación y desarrollo
de tecnologías disruptivas, el seguimiento de la primera fase de las start-up y
la ayuda a las compañías ya consolidadas, el apoyo a iniciativas con objetivos
sociales y públicos y la competencia sustentable.
Integran 130 empleados y colaboradores que
analizan todos los proyectos de innovación del mercado, los evalúan durante
seis semanas y recomiendan planes de acción concretos de apoyo económico,
tecnológico o de infraestructura.
Un estado hiperactivo, aceleradoras de
proyectos, financiación privada, centros de investigación tecnológica,
desarrollo de patentes, autos eléctricos y autónomos, energías renovables,
sofisticados sensores y aplicaciones móviles, son algunas de las creaciones del
laboratorio del futuro ubicado en una de las cunas de la civilización, que
parece estar recalculando la vida humana de los próximos años.
Mobileye, la joya sagrada
En la vida urbana israelí, Mobileye es
sinónimo de prevención de accidentes a través de big data, realidad aumentada y
conducción autónoma. En sus oficinas ubicadas en una zona residencial de Tel
Aviv, Michael Hirsch, director regional de ventas de la compañía adquirida por
Intel, explica a LA NACION que, tal como reza el eslogan elaborado por su fundador
Amnon Shashua, la visión de la compañía es la seguridad de todos los actores
involucrados en la movilidad de las ciudades.
Sus más de 700 empleados, que operan en 50
países, desarrollan una tecnología de visión óptica adoptada por más de 20
millones de vehículos de diferentes automotrices. Mobileye firmó alianzas con
automotrices como BMW para trabajar con una visión compartida de lo que tendría
que ser el vehículo autónomo del futuro, que entre otras prestaciones cuenta
con cámaras y sensores de estacionamiento, detectores de animales en la ruta y
las calles y avisos de congestión de tránsito en tiempo real.
Dice Hirsch que la conducción autónoma tiene
tres pilares: sensores que respeten el medio ambiente, el mapeo con información
de la experiencia de manejo, patrones de conducción y localización, y la
planificación de nuevas políticas de manejo responsable que contemplen a todos
los agentes involucrados en las ciudades. Hay tecnología en desarrollo, pero
también un factor humano que se busca salvaguardar: según datos de la empresa,
1.24 millones de personas mueren por año en accidentes viales, es decir más de
2 muertes por segundo; el 50% de las muertes son transeúntes, motociclistas y
ciclistas, y el 93% de los choques se produce por el factor humano.
La industria automotriz pronostica que
2020-2021 será el tiempo de la explosión de venta de vehículos autónomos, la
verdadera solución a la desatención humana. Y para ese momento Mobileye
desarrolla cinco soluciones prácticas: una alerta de salida de carril
(retrofit), una advertencia de choque, monitoreo para una distancia prudente
entre vehículos, aviso de posible colisión con un transeúnte, el reconocimiento
de señales de tránsito incluido el límite de velocidad, y un sistema
inteligente de luz de ruta que permite reducir la intensidad para no
encandilar.
Apps, prototipos y servicios del tránsito
futuro:
. Adasky. Detecta fenómenos meteorológicos de
interés para los conductores.
. Abilisense. Envía alertas de sonido al
conductor.
. IP Gallery. Conecta vehículos y ofrece data
sobre quién maneja al lado.
. Blitz Motors. Motos eléctricas. Se usan para
servicios de delivery.
. GoTo. Carsharing y vehículos autónomos. Ya
está presente en 1000 autos.
. Griiip. Desarrollan autos de carrera cuyos
conductores utilizan anteojos de realidad aumentada (VR). Se entrena la
conducción y se compara en rendimiento con el de un piloto consagrado. Prepara
gente para manejar mejor.
. Valens. Transmite data, video, etc. con una
tecnología simple. Reduce cantidad de cableado en el auto con sistemas
inalámbricos.
. City Transformer. De Yamaha. La idea es que
sea autónomo, pero hoy es eléctrico. Se estaciona en espacios reducidos de
bicis, se carga completo en 4 hs full y en 20 minutos para un trayecto corto.
Anda a 90 km por hora y tiene una autonomía de 100 a 150 kilómetros.
. Softwheel. Ruedas inteligentes con buena
suspensión y estabilidad para bicis y sillas de ruedas.
. Tiltech. Vehículo que alcanza buena
velocidad final y ocupa espacio reducido.
. TLT Board. Bicicleta ecológica.
. Galooli. Análisis de datos.
. Guard Knox. Ciberseguridad.
. Inpris. Control de funciones del auto vía
app con los dedos y voz, por ejemplo las más comunes: subir volumen stereo,
etc.
. Valerann. Sensor de ordenamiento de tránsito
y rutas inteligentes.
.No traffic. Para reducir congestiones y
accidentes vía inteligencia artificial (AI) e información en tiempo real. Es un
sistema de gestión de tráfico, con cámaras y sensores que realizan un monitoreo
las 24 horas.