La tecnología israelí ahora llegó a lentes inteligentes para ayudar a los ciegos

19/Jul/2017

Clarín

La tecnología israelí ahora llegó a lentes inteligentes para ayudar a los ciegos

La OrCam es
una cámara que va en la patilla de los anteojos; lee textos y reconoce el
rostro de familiares y amigos.
En el mundo
hay unas 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39
millones son ciegas y 246 millones presentan baja visión, según datos de la
Organización Mundial para la Salud (OMS). Para ayudar a superar sus
dificultades, la startp israelí OrCam Technologies diseñó una cámara
inteligente que se monta en la patilla de cualquier lente y permite identifica
objetos próximos. Ya se vendieron más de 1.200 de estos dispositivos en Canadá,
Estados Unidos, Inglaterra, España e Israel. Y llegaría al país, entre otros de
la región, antes de fin de año.
“Actividades
cotidianas como ir al supermercado, leer el diario o distinguir los carteles de
la vía pública, pueden resultar muy engorrosas para las personas con algún
defecto visual. Esto les impide reconocer cuál es la marca del producto que
quieren comprar o los ingredientes que contiene. Con OrCam MyEye, simplemente
colocándose frente al texto del producto elegido, el dispositivo se lo leerá”,
explican en el sitio de Internet de la compañía.
El gadget lee
textos e identifica objetos y rostros que han sido previamente “almacenados” en
su sistema. Para activar el reconocimiento, basta con apuntar con el dedo o
pulsar un botón. Así, la cámara empezará a leer cualquier texto impreso o
digital en todo tipo de superficies, incluyendo libros, diarios, pantallas de computadoras,
menús de restaurantes. Toda la información que capta se la transmite al usuario
por un parlante diminuto.
El sistema
consta de una cámara de 8 megapíxeles y un auricular de conducción ósea, que se
sitúa sobre la varilla derecha de la montura. Adicionalmente viene una unidad
de control, que comprende una batería y una pequeña computadora dotada de
inteligencia artificial y de capacidad de aprendizaje, que está a su vez
conectado al dispositivo digital. Este conjunto ronda los 3 mil dólares de costo
para el usuario final.
Un detalle
interesante es que no es necesario que exista una conexión a Internet o la
asistencia de otro aparato electrónico para que funcione, ya que el dispositivo
es autónomo. Pesa apenas 31 gramos y con una carga de cuatro horas la batería
logra una autonomía de un día.
Y si de
ampliar el mundo se trata, el propio usuario puede entrenar a los OrCam MyEye
para que registre determinados rostros con sus respectivos nombres, de modo tal
que cuando los tenga enfrente, el equipo diga en voz alta el nombre de la
persona. En total, puede almacenar en la memoria hasta 100 caras y 150
productos. Además, es posible programarlo para elegir la velocidad de lectura
de texto deseada, que puede variar entre 100 y 240 palabras por minuto.
En la misma
sintonía, el proyecto BLAID de Toyota es un collar que pretende saltear las
limitaciones de los bastones o los perros guía a través de un sistema con
cámaras que reconoce los objetos cercanos y los identifica. La tecnología de
reconocimiento de voz y una serie de botones permiten interactuar al usuario
con esta solución.