El líder piquetero Luis D’Elía aseguró ayer ante la Justicia que no tuvo ánimo ofensivo alguno al calificar de “paisanos” a la mayoría de las personas despedidas de la Fundación Madres de Plaza de Mayo como consecuencia del escándalo del ex apoderado de esa institución, Sergio Schoklender, a quien incluso había mencionado como un posible agente del Mossad, el servicio de Inteligencia israelí. Además, dijo que no quiso ser peyorativo sino “cariñoso y afectivo”.