Asociamos la ciudad de Bayreuth con Richard Wagner, pero de allí es la marquesa Guillermina de Prusia, amiga de Voltaire. Su esposo Friedrich permitió en 1759 el asentamiento de diez familias judías, pues desde el siglo XVI los judíos solo podían vivir en el marquesado de forma circunstancial. En cuestiones pecuniarias, el noble se dejaba aconsejar por un judío de su corte, Moses Seckel, que obtuvo permiso para construir una casa de planta redonda y erigir detrás de ella una sinagoga. Hoy día, el lugar de la antigua casa de planta circular está ocupado por un Café, desde el que se tiene una buena panorámica de la sinagoga barroca, también de visita obligada para el turista.