Renovador absoluto del retrato, pintor descarnado y realista, Lucian Freud murió anteayer en Londres, a los 88 años, tras una breve enfermedad. Su obra se empinó con los mejores argumentos por encima de las de sus contemporáneos, hasta lograr el reconocimiento de la crítica, los museos, el alto coleccionismo y el mercado, que lo consagró como el artista vivo más cotizado al subastar un retrato con su firma en 33,6 millones de dólares.