Por quinta vez, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, gran aliado estratégico del venezolano Hugo Chávez, visita oficialmente América latina. En Caracas, lanzó sus clásicas provocaciones a la comunidad internacional, preocupada por el desarrollo clandestino del programa nuclear iraní que parecería tener efectivamente un capítulo militar, vinculado con la fabricación de armas atómicas. De Venezuela, Ahmadinejad pasó a Managua, para participar en la toma de posesión de Daniel Ortega como presidente de Nicaragua, tras elecciones marcadas por el fraude. Ortega asumió un nuevo mandato, esta vez con facultades hegemónicas, contra lo que indica la Constitución de su país. Sólo siete presidentes concurrieron a acompañarlo: Chávez, Ahmadinejad, y los de Honduras, Guatemala, Surinam, El Salvador y Haití.