En algo más de cien días, Francia vivirá la primera vuelta de sus elecciones presidenciales, por lo que ha llegado el momento para los aspirantes al Elíseo de presentar un programa político y, fundamentalmente, de atraer la atención mediática. En los últimos días, ha sido la candidata ecologista Eva Joly quien ha despertado el debate en el Hexágono con su propuesta de conceder un día festivo a la comunidad judía y otro a la comunidad musulmana, de manera que cada religión mayoritaria goce de «un trato igual en el espacio público» de una Francia constitucionalmente laica.