El estrecho de Ormuz es un paso de agua entre Irán, al norte, y Omán, que también influye sobre los Emiratos Árabes Unidos, que une los golfos Pérsico y de Omán y, más allá, el mar Arábigo. En su punto más angosto, mide 54 kilómetros. Se trata de uno de los lugares de libre navegación internacional, pues sirve de ingreso y egreso a los barcos que recalan en puertos de los países ubicados sobre el golfo Pérsico: Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, y es de fundamental interés tanto para las naciones productoras de petróleo como para aquellas que lo importan.