Impactado por las reacciones antisemitas que había presenciado en París al comenzar el “Caso Dreyfus”, este periodista y escritor de novelas analizó la situación y llegó a la conclusión que la única solución para el pueblo judío no era asimilarse a las sociedades en las que vivía, como había sostenido hasta ese momento, sino convertirse en una nación como el resto, habitando en su propia patria: Der Judenstaat.