La simple respuesta, y la que vamos a escuchar con más frecuencia, es que ISIS o el Estado Islámico, surgieron de Al- Qaida, cobrando fuerza mediante la guerra civil en Siria y los disturbios en Irak. Esto es sólo una parte de la historia, la otra parte la encontramos en Europa e incluso en Estados Unidos, donde los gobiernos continua e involuntariamente financian programas que reproducen la radicalización en las comunidades musulmanas. La mayoría de estos musulmanes radicales nacieron y fueron criados en Occidente, estas personas se están uniendo al ISIS y al Jihad. En sus esfuerzos para evitarlo, los líderes de Europa pueden estar fortaleciendo la amenaza.