Estuve en un panel del programa de televisión de Bill Maher por HBO (foto) que se convirtió en una guerra religiosa. Sea o no que el islam inspira conflicto, los debates al respecto ciertamente lo logran. Nuestra conversación degeneró en algo cercano a un concurso de gritoneo y se volvió viral en Internet. Maher y un invitado, Sam Harris, argumentaron que el islam es peligroso pero es aprobado por liberales políticamente correctos, en tanto el actor Ben Affleck denunció sus comentarios por considerarlos «repugnantes» y «racistas». Yo me puse del lado de Affleck.